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Alimentación y bebidas

Los fabricantes de alimentos y bebidas deben cumplir los estándares más altos de calidad cuando se habla de la protección de la integridad de sus productos y procesos, así como de su marca.

En lo concerniente a la calidad del aire usado en la industria hay mucho en juego: incluso el más ligero rastro de aceite puede dar lugar a lotes de productos alterados o contaminados que suponen un riesgo para la salud del consumidor.

Para asegurarse las mejores prácticas, la Organización Internacional de Normalización (ISO) ha establecido una nueva clase de calidad de aire para los fabricantes de alimentos y bebidas. Se conoce como clase 0 a la clase de calidad de aire más exigente que limita la contaminación por residuos de aceite en líquidos, aerosoles y vapores.

Entre los usos habituales del aire comprimido en la industria alimentaria y de bebidas, se incluyen:

  • Manipulación del producto — para trasladar productos a altas velocidades a lo largo del proceso de producción.
  • Máquinas envasadoras de alimentos
  • Bombas de fluido — para trasladar los productos líquidos durante el proceso de producción y envasado.
  • Generación de nitrógeno — el aire comprimido se filtra para producir nitrógeno que se utiliza en el proceso de empaquetado.
  • Cuchillas de aire — para el cortado y pelado de productos tales como frutas y vegetales.
  • Empaquetado — para generar el vacío utilizado durante el proceso de empaquetado.

No importa lo que fabrique, ya sean tartas o pizzas, agua embotellada o cerveza, le garantizamos que nuestra gama de compresores sin aceite le asegura un suministro fiable de aire de alta calidad para su tranquilidad.